Un sueño hecho realidad
En el año 1998 el sueño se convertió en algo palpable. Agrosegura se constituyó como estructura única, y tenía muy claro lo que quería ser.
Contaba con un producto excelente, como son sus aceites picuales de olivar de montaña. Pero se quería ir más allá, mejorando los procesos de transformación y comercialización y así obtener óptimos resultados en esos excelentes vírgenes y vírgenes extras.
Había que llevar a su máxima expresión los matices y particularidades propias que conceden a los aceites de Segura la orografía del terreno en el que se alumbran. Y Agrosegura se siente orgullosa de haber conseguido esta meta.



